¿Cómo las empresas de EE. UU. engañan a los inversionistas y al propio Estado? | Multideas - Ideas de Negocios de todo el Mundo

¿Cómo las empresas de EE. UU. engañan a los inversionistas y al propio Estado?

Las gerencias del 18 % de las empresas, a pesar de todo manipulan los datos de sus ingresos

¿Cómo las empresas de EE. UU. engañan a los inversionistas y al propio Estado?

 A pesar de todos los esfuerzos de la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU., la alta dirección empresarial encuentra nuevos esquemas para efectuar maquinaciones con los informes contables.

Enron. Qwest. Adelphia. Sunbeam. WorldCom. HealthSouth... Hace diez años, los inversores sabían lo que les vinculaban a estas empresas: los altos directivos capaces de cometer fraudes contables. Después del estallido de sus contabilidades falsas, la mayoría fueron a parar en la cárcel, y cientos de miles de millones de dólares de propiedad de los accionistas se desvanecen.

La Comisión de Bolsa y Valores  (SEC) no se queja de la falta de trabajo. En el año fiscal de 2011, la Agencia  efectuó 735 actos de diligencias forzadas. Sin embargo, a los que esperan ver a los próximos Jeff Skilling o Richard Scrushy, rodeados por la policía y desfilando ante las cámaras, les espera la decepción. Sólo 89 de estos casos se relacionan con el fraude de los informes financieros. Esta cifra es la menor cantidad durante una década, pero, sólo por ahora.

Pero, ¿qué es lo que ha sucedido? Esto se denomina el efecto de “Bernie” Madoff.  La SEC, avergonzada, por no ser capaz de revelar el esquema de su pirámide financiera de 65 mil millones de dólares, reorganizó su grupo de operaciones para luchar contra los fraudes contables, agregando grupos de seguimiento de empresas de inversión, de manipulación de mercados y  de violación de la legislación contra la corrupción Foreign Corrupt Practices Act. Desde entonces, las empresas como Pfizer, Oracle, Aon, Johnson&Johnson, y Tyson Foods, han pagado multas para resolver  las acusaciones de soborno  hechos en el extranjero.

Todo esto, por supuesto que esta bién. Pero es necesario tener en cuenta lo siguiente: las acusaciones de soborno en los mercados extranjeros implican un mínimo efecto en el capital de la empresa. Pero la contabilidad en negro (o fraude contable) amenaza con desestabilizar el mercado. En el último año, las acciones de Groupon, Zynga y Green Mountain Coffee Roasters han caído por lo menos en un 75 %, a causa de las dudas de contabilidad y de sus perspectivas.

¿Será cierto que la SEC pasa sin advertir las maquinaciones contables? En la declaración para Forbes, el director ejecutivo de la Comisión Robert Kuzami había informado que el grupo operativo no es necesario, puesto que todos los empleados de la SEC son competentes en contabilidad financiera. Y que además, la cantidad de los informes contables financieros (uno de los indicios del uso de la contabilidad en negro) se ha reducido hasta el nivel de mediados del año 2000.

Los expertos financieros coinciden en que la Ley Sarbanes-Oxley del año 2002, sobre la lucha contra el fraude corporativo y contable, es una especie de respuesta al Congreso sobre el caso Enron, que redujo la cantidad de los abusos. Sin embargo, les preocupa que la Comisión arriesga perder estos logros. «Esta ley, probablemente, ha conseguido algo de paz en nuestro tiempo, pero sin el trabajo minucioso de la SEC a largo plazo, los fraudes comenzarán de nuevo», dijo Jack Sisilski, el contable profesional que efectúa el seguimiento de los «indicadores», que indican las maquinaciones en los informes contables.

La Ley Sarbanes-Oxley fue creada con el fin de restringir los fraudes contables, obligando a las empresas a organizar el control interno, y a los directores generales y financieros firmar personalmente los estados financieros, por lo que corrían el riesgo de someterse a sanciones administrativas e incluso penales en caso de tergiversación intencional de los datos. Además, a los auditores externos se les obligaba a señalar cualquier tipo de deficiencia significativa contable.

¿Pero cómo funciona realmente esta ley? Ni un auditor no advirtió el colapso de Lehman Brothers en el 2008, aunque el experto en investigación de bancarrotas más tarde llegó a la conclusión de que el banco de inversión utilizó artificios de contabilidad para adornar el estado financiero. Y no se hizo ninguna advertencia  de que Citigroup ocultaba información sobre inversiones en títulos hipotecarios de riesgo (la empresa posteriormente le pagó a la SEC una multa de $75 millones).

En lugar de esto, las empresas y los auditores prestan atención en las deficiencias significativas, cuando ya se da el recálculo de los beneficios. Un ejemplo reciente:  JPMorgan, después de la revisión efectuada en agosto, se descubrió que las pérdidas por las acciones del operador Bruno M. Iksil (la “ballena de Londres”), fueron en realidad de $459 millones más de lo indicado en el primer informe.

Asimismo, otra disposición más de la Ley Sarbanes-Oxley a priori conduce a obtener una menor cantidad de revelaciones de fraudes contables. Esta supone que los salarios y las bonificaciones de los directores generales y financieros pueden ser devueltos a la empresa, si ellos firman el estado financiero, en el que después se descubren deficiencias.

Así, los directores ejecutivos tienen un estímulo financiero para corregir los problemas descubiertos sin ningún ruido adicional, o bien mediante los medios internos, o bien mediante la «reconsideración de los ingresos», en vez de su recálculo. El año pasado, según datos de Audit Analytics, se”reconsideraron” el 57 % de 727 casos de cambios de  ingresos, mientras que en el 2005, tan sólo fue del 33 %.

¿Nunca se escucho hablar sobre las “reconsideraciones”? Para el recálculo formal de los ingresos, la empresa tiene la obligación de emitir un archivo de formato especial 8-К, para llamar la atención en los cambios realizados en el estado financiero. Gracias a  las “reconsideraciones”, la gerencia puede corregir el informe financiero sin rellenar el formulario 8-К y sin el recálculo formal de los ingresos anteriores.

¿Y los auditores?. «Los auditores están interesados en ir al encuentro con el deseo del cliente para no calcular los ingresos, por eso es que sufre la calidad de los informes contables», se queja Salvatore Grasiano, el asociado de la empresa Bernstein Litowitz Berger & Grossmann, que se especializa en demandas colectivas por valores. Él afirma que su empresa fue testiga de  “reconsideraciones”, que se utilizaron para la«amortización significativa de los fondos de las reservas financieras, las exigencias fiscales aplazadas o los activos intangibles».

Un ejemplo de gran resonancia: en el año 2010, la empresa Green Mountain, que vende máquinas de café Keurig y el café de la marca K-Cups, declaró que había descubierto un «error contable inmaterial», y que será corregida mediante la reconsideración en un trimestre. Un auditor de Pricewaterhouse Coopers firmó dando fe a estas palabras. Pero después de que la SEC le hizo sus preguntas, la empresa tuvo que volver a calcular los ingresos desde el año 2007 hasta el tercer trimestre del año fiscal de  2010. PricewaterhouseCoopers, por su parte descubrió (con fecha anterior) deficiencias sustanciales en el control interno de la empresa, pero dijo que habían sido corregidas. La investigación de la SEC continúa hasta ahora.

La encuesta realizada el año pasado por Duke and Emory, a los directores financieros de las empresas públicas,  demostró que las gerencias del 18 % de las empresas, a pesar de todo manipulan los datos de sus ingresos (la desviación media de los ingresos, es del 10 %), para influir en las cotizaciones de las acciones o para garantizar para sí mismos las bonificaciones. La mayoría de estas maquinaciones permanecen desapercibidas.

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Traducido, adaptado y publicado por Mauritz.

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(Ref.: Forbes.ru)

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