Historia de éxito de la multimillonaria más joven: Elizabeth Holmes | Multideas - Ideas de Negocios de todo el Mundo

Historia de éxito de la multimillonaria más joven: Elizabeth Holmes

Historia de éxito de la multimillonaria más joven: Elizabeth Holmes

(Elizabeth Holmes)

Para conseguir el primer $1 millón, tienes que ser capcioso, grosero, despiadado, un jugador nacido. Además, tienes que trabajar como un maldito“. (Joseph Kennedy)

Un nuevo método de análisis de sangre ya le ha hecho a Elizabeth Holmes, multimillonaria. Ahora su empresa se está preparando para su expansión, y así mismo ella quiere salvar al mundo y seguir siendo similar a Steve Jobs.

Casi durante diez años Elizabeth Holmes preparó la revolución en la medicina, sin llamar la atención del público en general. En este tiempo, la estadounidense consiguió crear la empresa Theranos, con una plantilla de 500 empleados, con su propia producción y con el legendario Henry Kissinger legendario en el Consejo de Administración de la empresa. En 2013, la prensa le apodó as Theranos: “El gigante en el campo de la Biotecnología, sobre el que nadie escuchó”.

Desde entonces, la empresa y su fundadora de 30 años de edad aparecen impetuosamente de las sombras. En junio de 2014 Holmes declaró que había conseguido recaudar cerca de $400 millones de inversores de riesgo. Mientras que el valor de toda la empresa Theranos ya se estima en $9 mil millones. Su desconocimiento, Holmes lo cambió en un instante por la gloria de la mujer más joven con una fortuna de más de $1 mil millones, que logró el éxito con sus propios esfuerzos. A la empresaria le pertenece la mitad de la empresa. De modo que su riqueza se estima en $4,5 mil millones (Theranos confirma los datos).

Holmes es como Jobs

La historia de la empresa es típica para el Valle de Silíceo: de una fundadora joven que dejó la prestigiosa Universidad de Stanford para dedicarse a su propio negocio, y las apreciaciones fuera de escala de los inversores, a pesar de las facturaciones modestas de la empresa. Incluso la oficina, que ocupa Theranos en Palo Alto en California, anteriormente era de propiedad de Facebook. Y el estilo de la ropa de Holmes:  el jersey negro de cuello alto negro y el pantalón, se refiere directamente a Steve Jobs, cuya breve biografía, impresa del sitio de Apple, cuelga en la pared de la oficina de la multimillonaria recién mencionada. Sin embargo, la industria en la que la empresaria tiene la intención de hacer un gran avance, está lejana de disponer de gadgets hermosos, de aplicaciones novedosas y de redes sociales.

La principal misión de Holmes es revolucionar el mercado de análisis de la sangre, de convertir al paciente en consumidor.

El nombre de Theranos se forma de la fusión de las palabras “terapia” y “diagnóstico”. El know-how clave de la empresa es el método mejorado para el análisis de la sangre, mediante el cual se podrán efectuar decenas de estudios, con una cantidad microscópica de biomaterial. Ya que los métodos difundidos de hoy implican extraer y acumular la sangre del paciente en muchas grandes cantidades mediante la jeringa.

El desarrollo de Theranos permite casi sin dolor extraer del dedo del paciente algunas gotitas de sangre, que luego se depositan en un tubo (o “nanotainer”) para el análisis, desde donde los resultados se guardan en una base de datos especial accesible, por ejemplo, para el médico de cabecera o para el propio paciente. La innovación consiste en que de una gota de sangre se pueden obtener varias veces más datos médicos que con los métodos convencionales. Además que la sangre se comprueba según decenas de indicadores. Theranos se basa en el hecho de que la tecnología no sólo es significativamente más eficiente, sino también más barato. La información sobre cómo se logró conseguir estos resultados, la empresa lo mantiene en secreto, afirmando que sólo ha mejorado los métodos clásicos de análisis, que se utilizan en las clínicas y laboratorios.

“Su propósito: es salvar elmundo”

La idea del primer negocio a Holmes se le ocurrió aún en 2003, cuando la estudiante de 19 años de la facultadde ingeniería de Stanford acababa de regresar del semestre veraniego al laboratorio del Instituto del genoma de Singapur. Allí trabajó en los nuevos métodos de detección del virus de la pneumonía atípica, conocido como SARS, epidemia que después se extendió por varios países asiáticos. “Por supuesto, tuve que ponerme al día con la biología, pero los conocimientos de ingeniería me dieron a entender que la mayoría de las pruebas en el laboratorio se pueden hacer de forma más eficiente“, dice Holmes.

Al retornar a EE. UU., de inmediato se puso a trabajar. “Elizabeth durante cinco o seis días no se levantaba prácticamente del escritorio”,recuerda su madre Noel Holmes. El resultado del trabajo fue una solicitud de patente, a la que a la empresaria le indujo a hacer la experiencia de Singapur. Su patente futurista Inmediatamente decidió mostrárselo  a su profesor Channing Roberts. Su invención consistía en un apósito adhesivo medicamentoso, que no sólo identifica la sustancia médica, sino que también sigue los cambios en la sangre del paciente. “Y además se le podía incorporar aún un chip de teléfono móvil y transmitir datos al médico”, — dice Roberts.

“Esta idea fue tanto que me sorprendió que me dí cuenta que, probablemente, delante de mí estaba un nuevo Bill Gates o Steve Jobs”, señaló el profesor.

Holmes propuso crear una empresa para que se dedique a la de la realización de la nueva tecnología. “Mi objetivo siempre ha sido cambiar el mundo, inventar algo completamente nuevo,  explica su motivación.  Hoy en día, si alguien de tus seres queridos se enferma gravemente, a menudo el diagnóstico se pone demasiado tarde, cuando ya es demasiado tarde ayudar. Porque todos estamos dispuestos a hacer cualquier cosa para curarnos“. El ejemplo a seguir para Elizabeth fue su padre Chris Holmes, quien trabajó como salvavidas y ayudó a las personas. Justamente con su profesión  es lo que ella compara su negocio.

Con la bendición de sus padres y de su profesor, Holmes a la edad de 19 años tomó el dinero, que la familia ahorró para estudiar en la prestigiosa Universidad,  y lo invirtió en su propio negocio. Contrató a su primer empleado y arrendó un laboratorio. Tuvo que abandonar sus estudios, ya que casi todo el tiempo lo dedicaba a la búsqueda de los inversores potenciales. “Sabía que tenía que hablar como mínimo con 200 personas para interesar al menos a una de ellas, y no me hacía ilusiones“, describe así Holmes sus primeros pasos.

Gotas de sangre por $1 mil millones

Sin embargo, en la fase inicia,l en la empresa invirtieron empresas conocidas de capital de riesgo,como por ejemplo: Draper Fisher Jurvetson (que invirtió en Tesla and SpaceX), y inversores privados, como: Larry Ellison de Oracle. “A algunos inversores tuvimos que rechazarles, ya que querían resultados rápidos”, dice Holmes. No se preveían ganancias instantáneas. A pesar de que el mercado, al que pretende Theranos, es enorme, los expertos estiman la facturación anual en $73 mil millones, — en el que reina una fuerte competencia entre las redes de diagnóstico de laboratorio. Quest Diagnostics, por ejemplo, puede jactarse con su facturación de más de $7,5 mil millones y con una gran infraestructura: 43 000 empleados, 3000 vehículos, 20 aviones, 8 laboratorios y más de 2000 centros del servicio de pacientes. Además que para realizar las pruebas son necesarias las licencias estatales y la certificación del sistema estadounidense de seguro médico, que es el que paga por las pruebas.

La principal ventaja de Theranos, según la fundadora, es la rapidez de las pruebas, su disponibilidad y el bajo costo. Los laboratorios comprueban la sangre durante varios días, sólo en los días laborales, y que requieren de grandes cantidades de material biológico para los análisis.

“Durante la última década en el campo de los estudios de laboratorio de la sangre, casi nada ha cambiado”, dice afligida Holmes.

Su empresa afirma que así el Estado podría ahorrar decenas de miles de millones de dólares, que pagan las empresas de seguro a los laboratorios. Y los análisis mismos serían rápidos y accesibles.
Los expertos consideran que en el día de hoy del 70 % hasta el 80 % de las decisiones médicas dependen de los análisis de la sangre, por lo que esta etapa del diagnótico es muy importante. Pero, ¿la rapidez no perjudicará la calidad? Es justamente en esto que radica uno de los principales argumentos de los críticos de Theranos. La empresa utiliza tecnologías avanzadas en este campo, aún no comprobadas en el tiempo, de los que dependen la vida del paciente. Además, algunos escépticos cuestionan la estrategia de la integración vertical de la fabricación de los equipos y de la ejecución del análisis de la sangre. Si la tecnología de la empresa es tan buena, entoces esta podría vender sus equipos a otros laboratorios, que ya tienen una infraestructura bien desarrollada.

Holmes prefiere no prestar atención a las críticas. Ella casi 10 años dedicó en el perfeccionamiento de sus inventos. Ahora cuenta con 18 patentes en EE. UU. y 66 fuera del país. Durante estos años logró formar un equipo único para el Consejo de Administración de su empresa. Entre ellos están: ex ministros de finanzas, el ex jefe del Departamento de Estado, Henry Kissinger, ex ministros de Defensa y generales. En relación a esto, en la prensa estadounidense circulan rumores de la proximidad de Theranos al complejo militar-industrial de EE. UU. Mientras que Holmes  explica la composición de este equipo exclusivamente por el alto profesionalismo de los participantes. Aunque no excluye el uso de la tecnología fuera de los límites de la medicina civil.

Durante los últimos meses la empresa se ha dedicado a la fase activa del promocionamiento de sus servicios. Justo medio año atrás, Theranos firmó una asociación estratégica con la red Walgreens, que cuentaq con más de 8200 farmacias en EE. UU. En las farmacias se planea colocar aparatos para entrega (donación) de sangre. Este acuerdo fue justamente lo que permitió a Holmes salir de las sombras después de largos años de trabajo científico, y atraer la atención del público en general. Hoy operan 20 puntos de entrega de sangre de Theranos en la red de farmacias de Walgreens. Además de esto, la empresa trabaja con varias clínicas. Pero las metas de Theranos son globales. Holmes los expresa con arrogancia casi en todas las entrevistas: “Queremos que nuestros centros se encuentren en un radio de 5 kilómetros de cada hogar estadounidense“.

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MULTIDEAS. (ref.: Fotbes.ru; Internet)

 

 

 

 

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